Grandes errores que cometemos al compartir en Redes Sociales
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Grandes errores a evitar al compartir en tus Redes Sociales

Hoy quiero comentar contigo algunas cosillas sobre cómo compartimos en las Redes Sociales, sobre todo en Facebook. Esta tarde me ha dado por pasar el rato haciendo scroll en mi feed de Facebook y me ha sorprendido algunos fallos que, yo personalmente, creía que eran imposibles de cometer.  Incluso pueden ocasionar malentendidos y afectar negativamente a nuestra imagen personal o la marca que gestionemos.

A estas alturas del 2017 Facebook se ha convertido en uno más de la familia. Es ese compañero silencioso que siempre nos acompaña estemos donde estemos. A él acudimos cuando queremos información, cuando estamos enfadados para desahogarnos, cuando estamos felices para  dar envidia compartirlo con nuestros amigos y conocidos, cuando nos aburrimos para entretenernos y un largo etcétera. Por esto cabría suponer que, por la alta exposición que tenemos a la forma y tipos de contenidos que aloja Facebook, todos deberíamos ser unos cracks compartiendo. Y no lo somos. Todos (yo la primera) la liamos de vez en cuando. Pensándolo, creo que se debe a que nuestra mente disocia el contenido de lo que vemos de la forma en la que se nos ha mostrado y, al final cuando nos toca a nosotros publicar, no damos pie con bola. 

En este post voy a desarrollar 3 errores que cometemos al compartir en Redes Sociales a partir únicamente de lo que he visto esta tarde en Facebook, aunque seguramente la lista podría alargarse todo lo que quisiéramos. ¿Me acompañas?

 Compartir contenido a trozos

Este es el primer y peor error he que visto en mi feed y de verdad me parece que incluye casi todo lo que no se debe hacer. Dejo primero que lo veas por ti mismo para que lo puedas analizar. 

Para empezar este usuario ha escrito un texto para introducir un post de una amiga. Podríamos ser cualquiera compartiendo un post porque nos ha gustado, por compromiso, porque esperamos que la otra persona comparta también nuestras publicaciones… Pero ha cometido varios errores. Veámoslos: 

Error nº 1: usar los recuadros de colorines con letras enormes para compartir una publicación que se presupone seria. Para anunciar que te vas de vacaciones o que te mueres hambre están bien. Para lo demás MasterCard menos es más. 

Error nº 2: Dejar el post a medio escribir. Nos está diciendo que leamos el artículo de la quincena, que es super interesante, que nos recomienda que nos interesemos en el midfulness, pero ¿Dónde? ¿Dónde está ese artículo tan interesante que me has hecho querer leer? ¡No está publicado! 

Error nº 3: Poner el enlace del artículo que estás recomendando en un comentario de la publicación. Cuanto menos tengan que buscar y esforzarse tus contactos para llegar a tu contenido más visitas tendrás. Esto es así. A las personas no nos gusta pensar. Mucho menos cuando estamos en Facebook durante nuestro tiempo de ocio.

Error nº 4: Olvidarte de decir quién es el autor del artículo y escribirlo en otro comentario más. Más allá de lo escrito en el punto anterior, aquí hay que tener cuidado porque puede molestar al autor. En el caso de que hayas compartido porque sí podría pasarse por alto. Pero si por el contrario forma parte de un compromiso X que tengas con la otra persona podría suponerte algún que otro disgusto. 

En cualquiera de los casos tengo buenas noticias: ¡Las publicaciones de Facebook se pueden editar!

 No dar crédito al autor

Se trata de cuando compartes un artículo de un blog sin citar a la fuente. En el anterior ejemplo entiendo que no esa no era la intención y por eso, aunque mal, se nombra a la autora en un comentario.

No pasa solo en Facebook. No nombrar a los autores de los contenidos que compartimos y “apropiarnos” de lo que publicamos no es algo extraño, sobre todo en Twitter donde la limitación de los 140 caracteres hacen que prevalezca nuestro mensaje ante la mención directa. Este caso se podría solucionar creando un hilo a partir del tweet original o citando nuestro propio tweet con la mención al autor. Si compartes una imagen puedes etiquetar directamente a las personas que aparecen en ella, al dueño o al creador. No olvides que la base de Twitter es la de crear relaciones. Aprovecha todas las oportunidades que tengas. 

El problema real considero que va más de la mano de creaciones artísticas como fotografías e ilustraciones. Éstas pasan de usuario en usuario, de tweet en retweet hasta que alguien borra la firma del autor y se hace imposible seguir su rastro hasta la fuente inicial, ¿O no?  Hay varios buscadores que te dan como resultado todas las webs en las que se encuentra esa misma imagen o la primera web en la que se compartió, de manera que no es complicado averiguar su autoría para poder citar a la fuente. Algunos de estos buscadores son el mismo Google Images o TinEye, entre otros. 

Si por ejemplo te encuentras en la situación de que necesitas imágenes para X proyecto ve directamente a los bancos de imágenes, los hay con fotografías e ilustraciones de gran calidad gratis, al diseñador gráfico o ilustrador al que tienes echado el ojo y habla con él o ella. Estoy segura de que hablando podréis llegar a un acuerdo.

Así que ya sabes: menciona y etiqueta citando fuentes y atribuyendo autoría

 Escribir mal

Y por escribir mal me refiero sobre todo a escribir en tus actualizaciones de estado, post y captions de imágenes como si fueran un telegrama y te cobraran por cada letra escrita. Solo en  Twitter hay un límite de 140 caracteres y hay que ser creativo para escribir los tweets. En Facebook, Instagram, LinkedIn, Pinterest, ect. el único límite son tu imaginación y tu capacidad de redacción

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Lo anterior es una captura de una publicación sobre un evento precioso, tanto por la organización como por el trasfondo de lo que se hizo, pero el mensaje que se quería trasladar habría sido más impactante y compartible si se hubiera redactado poniendo un poco más de cariño en contar la historia de quiénes son, qué hacían en el evento y de qué trataba el evento.

El idioma español es una lengua rica en matices y posibilidades. No subestimes la importancia que pueden tener en tus textos preposiciones, adverbios y conjunciones. Aportarán una paleta de color sonora a tus publicaciones y todos tus seguidores entenderán mucho mejor lo que quieras comunicar. 

¿Un miniconsejo? Lo mejor es intentar contar una historia, explicar de manera clara y coherente por qué es importante lo que estás compartiendo. Qué es eso que hace especial y único a tu contenido, a tus productos, a tus propuestas. Siempre manteniendo el tono y el estilo de la identidad corporativa, claro. Piensa que tanto tú como tu marca y negocio vais a ser juzgados en base a estas publicaciones.

Comparte con tu audiencia como si todas tus publicaciones valieran 1K. Clic para tuitear

Y ojo que ¡También hay que estar pendiente de la ortografía!

Recuerda:

  • Los imperativos siempre acaban en D (mirad, id, leed…).
  • “Solo” hace ya unos años que nunca se acentúa.
  • No confundas haber y a ver. Si usas la frase “haber si me muero” a modo de meme en un texto cómico vale pero si no, no.
  • No confundas hay, ahí y ay. Hay del verbo haber, ahí para indicar un lugar y ay como interjección que implica dolor.
  • No olvides los signos de puntuación. Los puntos y las comas son nuestros amigos y nos ayudan a dar significado a los conjuntos de palabras. 
  • Los signos de interrogación y de exclamación van por parejas, como los policías, las criadas de The Handmaid’s Tale y los calcetines antes de que se los trague la lavadora, ¡No los separes!

 

Soy consciente de que se pueden comentar otros muchos “errores” al compartir en las Redes Sociales. Me he centrado un poco más en la parte formal pero no hay que olvidar la estética, uno de los aspectos más importantes a la hora de generar engagement. Al fin y al cabo nos tiene que entrar por los ojos para que le prestemos atención. Y quizá ésta es también una de las partes más complicadas de dominar por uno mismo sin recurrir a un diseñador gráfico. Uno de los fallos más comunes es no saber el tamaño ideal de las imágenes, dependiendo de la red a la que vaya destinada, y compartir fotografías borrosas.

Espero que este post te haya sacado una sonrisa y te haya resultado útil. ¿Te gustaría añadir algún fallo más? ¿Algo que veas a tus contactos? También pueden ser equivocaciones tuyas.

Cuéntamelo en los comentarios.

2 Comentarios
  • Gerardo garcia asensio
    Publicado 16:20h, 04 Julio Responder

    Muy buena recopilación de errores que no hay que cometer!

    • admin
      Publicado 16:51h, 04 Julio Responder

      ¡Gracias! Si quieres añadir alguno ya sabes 😉

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